Animalistas denuncian que en la Costa Caribe existe tráfico de gatos, pero por miedo a represalias no han denunciado formalmente. Hacen el llamado a las autoridades competentes y al gobierno local.


En el transcurso del año 2020 y 2021 se han conocido a nivel nacional dos casos graves de envío de animales desde la Costa Caribe hacia otras ciudades, donde la mayoría de ellos han perdido la vida durante ese largo trayecto, han llegado gravemente enfermos, algunas gatas tienen su proceso de parto en el trayecto, y otros, han llegado desmembrados.

Inicialmente se abrió el debate sobre la nula atención e inclusión en políticas públicas que tienen los animales en Santa Marta y la necesidad de re-evaluar las acciones que se están llevando a cabo desde el proteccionismo en Colombia. Como primera impresión se pensó que el envío de animales respondía al desespero de los proteccionistas por la sobrepoblación, la cual les habría llevado a tomar decisiones erradas y enviarlos en estas condiciones ignorando algo tan básico como el bienestar animal.

 Es importante recordar que el transporte de animales en estas condiciones es considerado maltrato animal según la Ley 1774 de 2016. 

Ante esta problemática, animalistas han dado a conocer denuncia sobre su preocupación respecto a este tema, y de la inocultable situación de sobrepoblación y desatención animal en la costa caribe, pero que, más allá de esto, existen personas que se están lucrando con los animales. Informan; que tanto fundaciones de otras ciudades e internas de la costa hacen parte de este tráfico. Venden y transportan animales sin control, apadrinados por personas en algunos casos, valiéndose de la necesidad de la problemática animal. Según la denuncia recibida, los animales (gatos hasta donde se conoce) son vendidos posteriormente a un precio que oscila entre ochenta mil ($80.00) a cien mil ($100.000) pesos colombianos, según gastos de operación con nueva modalidad aérea y terrestre. Este cobro lo soportan como gastos de envíos, entre otras.

Animalistas denuncian tráfico de gatos desde Santa Marta hacia otras ciudades, los animales son vendidos. Clic para tuitear

Esta modalidad de maltrato animal es rechazada por animalistas, considerada como una acción mercantilista donde los animales son vistos como productos que generan un ingreso, por ello; solicitan mayor control de las autoridades ante el transporte de animales, cumplimiento por parte del gobierno local en los programas de esterilización y protección animal, también el llamado a la consciencia de responsabilidad hacia los seres sientientes.

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